En Roma estamos convencidos de que existe una sola forma de hacer las cosas y ese camino está guiado por la búsqueda de una vida mejor. Nuestra política empresarial está alineada con la normativa recientemente aprobada por la justicia santafesina en donde se ordenó controlar los agrotóxicos en frutas y verduras. Esta legislación está pensada para garantizar la seguridad alimentaria, aspecto que venimos trabajando hace tiempo en nuestros desarrollos inmobiliarios.

Como profesionales del Real Estate tenemos en claro que no basta con generar proyectos de viviendas, sino que además tenemos un importante compromiso social. En nuestras manos está la posibilidad de poner en marcha una verdadera cadena de valor para el contexto socioeconómico y ese aspecto es el que orienta cada una de nuestras acciones.

Nuestros proyectos son concebidos y desarrollados bajo la visión de un triple impacto: económico, social y ecológico. Buscamos implementar una nueva forma de vivir en comunidad en donde la interacción y el medio ambiente ganen especial protagonismo. Sobre este eje se erige la filosofía de nuestros barrios, con la mirada puesta en el futuro y asumiendo un compromiso con las nuevas generaciones.

Implementamos huertas comunitarias en donde se propicia el autoabastecimiento interno y externo. De esta forma no sólo se contribuye a la ecología, sino que además se ofrece una forma diferente de vivir en comunidad, conformando intercambios de valor entre todas las partes intervinientes. Se proponen puentes solidarios entre los productores y los consumidores y se presentan espacios de compras amigables pensados para un nuevo tipo de consumidor. Un consumidor consciente, informado y comprometido con los procesos productivos.

Desde Roma Management Inmobiliario nos propusimos superarnos diariamente, teniendo como objetivo en un plazo no muy lejano la producción de 100 kg de alimentos por día, en barrios en donde los habitantes cuenten con todo lo necesario para poder desarrollarse en cada uno de los aspectos de su vida. Estamos convencidos de que el respeto del medio ambiente es un desafío que actualmente ningún proyecto inmobiliario debería dejar de lado. Es momento de crear espacios en donde la gente pueda vivir, producir, comprar y crear. El camino ya está trazado y hacia allá nos dirigimos.